La Fundación

Investigación y divulgación científica

Cuando dentro del contexto de la Ciencia actual reflexionamos sobre el papel de las fundaciones, lo hacemos sobre la posibilidad de incluir nuevas formas de gestión de la compleja actividad alrededor del desarrollo de la I+D+I.

El artículo 34 de la Constitución reconoce «el derecho de fundación para fines de interés general, con arreglo a la Ley». Por su parte, el artículo 53.1 del Texto Constitucional reserva a la Ley la regulación del ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en el capítulo segundo del Título I, entre los que se encuentra el de fundación, especificando que dichas normas legales deben en todo caso respetar el contenido esencial de tales derechos y libertades. (Ley 50/2002, de 26 de diciembre, de Fundaciones. Exposición de Motivos)

La fundación es una organización dotada de personalidad jurídica privada que se caracteriza por perseguir, sin ánimo de lucro, fines de interés general a favor de un colectivo genérico de beneficiarios. En su más genuino sentido, es siempre benéfica o altruista y responde a una idea esencial que permita definirla como liberalidad social organizada, o como liberalidad organizada para un fin socialmente útil.

Las fundaciones promovidas por la iniciativa privada entroncan con una filosofía y con unos principios en torno al papel que corresponde a la sociedad civil en el fomento de la investigación y el desarrollo de otras actividades.

La Ciencia cobra gran importancia, ya que el conocimiento repercute directamente sobre el bienestar de los ciudadanos. Desde esta perspectiva, conviene reflexionar sobre el papel que han de desempeñar los poderes públicos y el significado de la alternativa que la sociedad civil ofrece a través de las fundaciones.

el conocimiento repercute directamente sobre el bienestar de los ciudadanos

Corresponde a los poderes públicos asumir su responsabilidad cierta y evidente en este campo. Pero junto a la actuación pública, que en los últimos decenios ha dado lugar a un importante avance presupuestario y estructural culminados recientemente con la creación de la Agencia Estatal de Investigación (R.D. 1/2017, de 13 de enero), existe un amplio campo de intervención donde la sociedad civil está llamada a jugar un papel esencial.

Nuestro marco Constitucional parte de una perspectiva personalista que concibe al ciudadano como centro del sistema jurídico-político y no como simple destinatario del mismo. En este sentido, la esfera pública y la sociedad civil aparecen relacionadas a través de una teoría social que determina, como un rasgo de modernidad, la creciente intervención y protagonismo de la sociedad en la esfera de lo público. Esta relación se articula, entre otros, a través del reconocimiento del derecho de fundación.

Es por tanto la fundación un instrumento al servicio de un fin general y sirve al mismo, en la medida de sus posibilidades, compartiendo la esfera de lo público en cuanto a su naturaleza, pero desde una estructura jurídico-privada que la dota de una mayor flexibilidad en cuanto a la orientación concreta de su actuación.

A través de esta fórmula, la sociedad civil encuentra una oportunidad de significarse en su papel de motor o promotora de iniciativas merecedoras de recibir el reconocimiento y apoyo de quienes desde los poderes públicos entienden que el interés general y la enorme labor que puede hacerse en el campo de la formación y la investigación científica, legitima a todos aquellos que están dispuestos a invertir en ello su tiempo y sus esfuerzos. Todo ello en el marco de un principio de corresponsabilidad social.

La colaboración que prestan a la investigación española las entidades de carácter privado, ya sea directamente o a través de fundaciones, ha contribuido a que la situación de la I+D+I en España mejore apreciablemente. El número y calidad de nuestros investigadores se ha incrementado de forma sustancial y ha mejorado nuestra producción científica, pasando de meros consumidores de avances desarrollados en otros países, a ser productores notables de conocimiento científico.

Fundación GADEA por la Ciencia (RAE: Ciencia: nombre genérico de las distintas ramas del saber, en especial las que tienen el mundo natural o físico o la tecnología como materias de estudio) nace con la vocación de poder contribuir desde los científicos, y por ello los ciudadanos actores de la Ciencia misma, a su mejor y mayor desarrollo al servicio de la sociedad.

Los que apostamos por esta fórmula de colaboración, lo hacemos desde el convencimiento de que la Ciencia es un servicio imprescindible en los planteamientos y esquemas de un estado moderno que debe ser favorecida por todos, en beneficio de todos.

la Ciencia es un servicio imprescindible en los planteamientos y esquemas de un estado moderno que debe ser favorecida por todos, en beneficio de todos.

El entramado científico es complejo y en el mismo están presentes los diferentes protagonistas:

Los primeros, los ciudadanos, que hacen posible la investigación como servicio a través de sus impuestos y deben conocer el uso que de ellos se hace y los beneficios que colectiva y personalmente les reporta.

En segundo lugar, las instituciones públicas, a las que corresponde garantizar los recursos, velar por su mejor utilización, ordenamiento y coordinación y hacer retornar a los ciudadanos los conocimientos y desarrollos generados en las mejores condiciones y con criterios de eficiencia.

En tercer lugar, los fabricantes, públicos y privados, y los proveedores de los muy diversos servicios derivados de la actividad científica, que han de garantizar su existencia y accesibilidad en condiciones de máxima calidad y garantía de uso.

Entre estos últimos se encuentra los diferentes sectores industriales con importante desarrollo y arraigo en España. Su objetivo es la producción de bienes y servicios que contribuyan a acrecentar, mantener o recuperara el bienestar de los ciudadanos, al nivel de los conocimientos emergentes. Ello exige, por parte del sector, participar en la investigación y generación de conocimiento y transferir el mismo a la producción de tratamientos para las enfermedades, bienes de consumo, cuidado del medio ambiente, generación y aprovechamiento energético, locomoción, agricultura y alimentación, etc. Dicho de otra forma, la industria debe estar en todo momento favoreciendo la transferencia del conocimiento, la innovación y mejora de los bienes, servicios y equipamientos en beneficio de las personas. Todo ello a la vez que genera riqueza y empleo.

Pero existen otras formas en que la industria colabora al beneficio social, ya sea directamente o a través de su cooperación con otras entidades públicas o privadas, como pueden ser la investigación y diseminación del conocimiento, la creación de foros de opinión e intercambio de ideas, la formación, educación y desarrollo de una cultura ciudadana de apoyo a la I+D+I fundamentada en el convencimiento social de que no hay futuro independiente y de progreso al margen de ello.

De este razonamiento, y con el convencimiento de poder contribuir a través de sus actividades al mejor desarrollo y avance de la sociedad, es objetivo de la Fundación GADEA por la Ciencia canalizar y favorecer iniciativas de colaboración social y científica en España.

Son sus fines generales contribuir a la mejora y avance del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación, con especial atención al papel de los investigadores, las universidades, los centros de investigación y las empresas. Para el cumplimiento de sus fines la Fundación podrá llevar a cabo actividades y programas relacionados con la investigación, formación, divulgación, prevención, consultoría, asistencia técnica y financiación de proyectos, en todos los campos del conocimiento.

Para hacer realidad los postulados estatutarios de la Fundación GADEA por la Ciencia planteamos actuaciones de reconocible y alto valor añadido para el Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación. La garantía de ello radica en el Patronato y en el Consejo Científico Asesor que integran personas del más alto y cualificado nivel científico e intelectual que responden de la mejor definición de las actuaciones y su correcta priorización y ejecución.

Es vocación de la Fundación GADEA por la Ciencia la búsqueda de sinergias con otras organizaciones, provenientes de sectores públicos o privados, que desde uno u otro punto de vista apuesten por que España ocupe, sin más dilación, el lugar que le corresponde en el mundo de la Ciencia.

Son nuestros retos hacer realidad, a lo largo de los años venideros, todos estos ambiciosos objetivos.