Nuevas variantes del coronavirus … ¿servirán las vacunas actuales?

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Nuevas variantes del coronavirus … ¿servirán las vacunas actuales?

28/02/2021 – Dr. Juan García Puig

He oído que han surgido algunas variantes del coronavirus que son más contagiosas. También que las vacunas actuales pueden NO ser eficaces frente a estas variantes.

Efectivamente, se han descrito diversas variantes del virus SARS –CoV-2 que causa la enfermedad COVID-19. Han aparecido en el Reino Unido, Sudáfrica, Amazonas (Brasil) y California (EE. UU), y se han denominado B.1.1.7, B.1.351, P.1 y CAL20C, respectivamente. Parece ser que todas estas variantes son más transmisibles. Y es casi seguro que aparecerán otras variantes …

¿Por qué se producen “variantes” del coronavirus?

Cada virus SARS-CoV-2 contiene un código genético (RNA) de unas 30.000 “letras” (bases nitrogenadas: adenina, guanina, citosina y uracilo). Cuando el virus entra en las células la maquinaria de la célula debe “copiar” esas 30.000 letras, unas 1.000 veces … Y al generar tantas “copias” se producen errores (figura inferior). De hecho, cuando en el laboratorio se cultiva el virus indefinidamente se originan 1-2 “variantes” cada mes. Esas “variantes” del virus pueden ser “buenas”, “malas” o neutras”.

¿Cómo se han descubierto las “nuevas variantes” del coronavirus?

De forma periódica se analiza el código genético (RNA) de los virus que infectan a diferentes personas, especialmente cuando surgen “picos de epidemia” – las llamadas “olas” –. Y se ha visto que la “ola de diciembre 2020” coincide con la aparición de una nueva cepa del virus SARS-CoV-2, más contagiosa.

¿Cómo se sabe que una “variante” del virus es más transmisible?

Hay “bancos” de muestras del virus, que se han ido guardando desde el inicio de la pandemia. Al estudiar la frecuencia de la nueva cepa se ha observado que en un principio era muy “rara”, pero en la actualidad es la cepa más frecuente. Y en base al incremento de los contagios se ha estimado que es entorno a un 70% más transmisible que otras cepas y que el SARS-CoV-2 original.

Otra forma saberlo es comparando la infección en los contactos de alguien que se ha infectado con la cepa original y con las nuevas variantes. Las personas infectadas con las nuevas variantes tienen más probabilidades (30%-40%) de infectar a sus contactos.

¿Qué suponen estas “nuevas variantes” en cuanto al riesgo de adquirir la infección?

NO se ha visto que los enfermos con estas variantes necesiten más hospitalización, más cuidados en UCIs o causen más fallecimientos.

El problema fundamental es que si se van a infectar más personas à van a enfermar muchos más y, por desgracia, à van a morir también más personas. En las próximas semanas habrá más infectados y es más probable que contactemos con alguien infectado, aunque NO tenga síntomas. En segundo lugar, si el virus es más infeccioso se transmitirá a más personas. Nos deberemos proteger igual (distanciamiento presencial, mascarillas, evitar aglomeraciones y espacios interiores compartidos y ventilación) porque NO conocemos otras medidas mejores. Al menos hasta que TODOS tengamos acceso a las vacunas.

¿Qué repercusión pueden tener las “nuevas variantes” con respecto a las vacunas?

La “resistencia” a las vacunas es excepcional. Si nos fijamos en la vacuna contra la viruela, la primera que se desarrolló (figura inferior), nunca ha habido resistencias. Lo mismo ocurre con las vacunas del sarampión, poliomielitis. Sí, han tenido que modificarse, porque los virus o bacterias han evolucionado y algunas cepas se han hecho “resistentes a las vacunas”. De todas las vacunas disponibles frente a los virus que causan enfermedad, tan solo se ha descrito “resistencia” a la vacuna de la hepatitis B (Romanò L, et al. Hepatitis B vaccination. Hum Vaccin Immunother. 2015;11:53-7. doi: 10.4161/hv.34306). Y estas “resistencias” NO han supuesto un problema de salud pública relevante y NO se han efectuado cambios en los programas de inmunización frente al virus de la hepatitis B (figura superior).

Algunas personas han pensado que si las mutaciones afectan a la proteína S (proteína de unión al receptor de la célula huésped), tal vez los anticuerpos generados contra dicha proteína S podrían NO bloquear la entrada del virus.

Se ha visto que el suero de enfermos vacunados (Pfizer-BioNTech), y por tanto con anticuerpos contra la proteína S del coronavirus original, es capaz de neutralizar la nueva cepa descrita en el Reino Unido, de forma semejante al suero de los enfermos infectados con las cepas del virus SARS- CoV-2 inicial (Xie X, et al. Neutralization of N501Y mutant SARS-CoV-2 by BNT162b2 vaccine-elicited sera. bioRxiv enero 7, 2021; https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2021.01.07.425740v1; estudio aún no revisado por expertos).