Pruebas NO válidas. Baja sensibilidad.

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Pruebas NO válidas. Baja sensibilidad.

27/03/2020 – Dr. Juan García Puig

Unas pruebas diagnósticas importadas han tenido que ser descartadas por una escasa “sensibilidad” (30%) ¿Qué significa exactamente?


Toda prueba diagnóstica debe tener unas especificaciones, entre las cuales la validez (fiabilidad) es esencial. Los “estudios de validez” se basan en una serie de variables estadísticas de forma que el médico que interpreta la prueba pueda concederle el valor que realmente tiene cuando es informada como POSITIVA / NEGATIVA. En esta tabla (denominada “tabla de 2×2”) vemos que los “resultados de la prueba” se enfrentan a un “gold estándar” o prueba de oro, según la cual tenemos la seguridad de que un conjunto de sujetos padece o no padece la enfermedad.

En el caso de la Covid19, supongamos que tenemos una muestra o varias de 1000 sujetos. La mitad de ellos (n=500) tienen la enfermedad por (a) síntomas clínicos, (b) imágenes de Rx o TAC, y (c) prueba de PCR positiva (“prueba de oro”). Y los otros 500 sujetos NO tienen la enfermedad.
Tenemos que elegir muy bien la ”prueba de oro”, porque es el patrón frente al cual concluiremos si la nueva prueba es válida o no.
Para saber si una “nueva prueba” (tal vez más rápida, más sencilla de ejecución, …) es igual de válida para diagnosticar Covid19 hacemos la “nueva prueba” en los 1000 sujetos y obtenemos estos resultados:
De los 1000 sujetos (500 CON la enfermedad y 500 SIN la enfermedad), supongamos que, entre los primeros, 150 resultan positivos en la nueva prueba y 350 negativos. Estos resultados nos ofrecen una “sensibilidad” del 30%.

De los 500 sujetos sin la enfermedad, supongamos que 200 resultan positivos y 300 negativos; la especificidad de la nueva prueba es del 60%. En suma, la “precisión” de la prueba sería del 45% (correctamente diagnosticados [verdaderos positivos (a) = 150 y verdaderos negativos (d) =450]) y el 55% restante (550) serían falsos positivos (b) = 200 y falsos negativos (c) = 350. En suma, el “nivel de precisión” de la nueva prueba es muy bajo y similar a “echar una moneda al aire”, lo que aconsejaría NO utilizar este procedimiento o nueva prueba con fines diagnósticos. Una prueba es adecuada (válida, de gran utilidad, …) cuando tiene una elevada sensibilidad y especificidad.